Endometriosis profunda (intestinal y vesical): qué es y cómo se trata
La endometriosis profunda (o "infiltrante") es la forma más avanzada: el tejido penetra más allá de la superficie y puede afectar el intestino, la vejiga o los uréteres. Requiere un abordaje más especializado.
Señales que la hacen sospechar
- Dolor al evacuar, sobre todo en la regla; a veces sangrado al defecar.
- Dolor al orinar o cambios urinarios cíclicos.
- Dolor profundo con las relaciones.
- Dolor pélvico intenso y persistente.
Cómo se estudia
El ultrasonido enfocado y, sobre todo, la resonancia magnética ayudan a mapear la enfermedad antes de operar: saber qué órganos están involucrados cambia por completo la planeación.
Por qué importa el equipo y la técnica
La endometriosis profunda a menudo requiere excisión cuidadosa y, cuando hay compromiso de intestino o vías urinarias, coordinación multidisciplinaria (con coloproctología o urología). No es una cirugía para improvisar: la experiencia del cirujano y la planeación con imagen marcan la diferencia. En casos complejos, la plataforma robótica (Da Vinci) puede aportar precisión.
¿Reconoces estos síntomas? Haz el autotest de síntomas y, si lo necesitas, agenda una valoración con un especialista en endometriosis con enfoque de mínima invasión y excisión.
Preguntas frecuentes
¿La endometriosis profunda siempre se opera?
No siempre, pero cuando da síntomas importantes o compromete órganos, la cirugía especializada suele ser la mejor opción.
¿Es peligrosa?
El riesgo depende del caso; por eso importan el mapeo previo y un equipo con experiencia.